Están acá. A nuestro alrededor. Au
nque no las veamos, nos llaman y nos invitan, una y otra vez, a volar con ellas y a perdernos por nuestra alma, a descubrir quien somos. Cada amanecer, cada rayo de sol que se filtra y que nos recorre, son ellas.
Seres pequeños que buscan reconciliarnos con nosotros mismos, con cada parte de nuestro ser y que nosotros, acostumbrados a que todo se nos dé fácil, no vemos porque para poder hacerlo, necesitamos que este en tamaño extra extra extra muy grande.
Pero cuánto nos perdemos por querer que todo se nos dé fácil. Cuántas veces hemos dejado de ver una sonrisa, una mirada o una lágrima porque no observamos, no sentimos ni percibimos.
Ver con nuestra alma no es tan dificil. Basta con cerrar los ojos y escuchar ese sonido que te acompañará cada día de tu vida, porque cuando ya no lo escuches, habrás muerto. Tu corazón.
Deja que tus sentidos te digan que es cada cosa. Que tus instintos, por un segundo, te dejen moverte a tu gusto. Que tu cerebro se ponga en "off" y sea tu corazón quién te guíe a su compás: tum, tum, tum. Llama en tí, prestale atención.
Eso es lo que aquellas luces de esperanza desean que tú seas capáz de hacer. Porqué cada día será maravilloso según como tú lo mires. Deja de ver la luz que se apagó y emocionate con la oscuridad que te rodea y que te permite escuchar, palpar, oler.
Permitete mirar lo que no eres capáz de ver, y no lo que te rodea, porque ahi no encontrarás nada mas que lo que tú quieres ver. Porqué "aún amanece gratis por aquí, si buscas otra oportunidad..."
una oportunidad de abrir tus ojos, de ver lo mucho que te pierdes por no darte el tiempo de sentir cada parte de tu cuerpo, de disfrutar pequeños placeres como el roce de tu pelo, el aire frío por tu piel, el roce suave del ala de un hada, invitandote a vivir... εїз
nque no las veamos, nos llaman y nos invitan, una y otra vez, a volar con ellas y a perdernos por nuestra alma, a descubrir quien somos. Cada amanecer, cada rayo de sol que se filtra y que nos recorre, son ellas. Seres pequeños que buscan reconciliarnos con nosotros mismos, con cada parte de nuestro ser y que nosotros, acostumbrados a que todo se nos dé fácil, no vemos porque para poder hacerlo, necesitamos que este en tamaño extra extra extra muy grande.
Pero cuánto nos perdemos por querer que todo se nos dé fácil. Cuántas veces hemos dejado de ver una sonrisa, una mirada o una lágrima porque no observamos, no sentimos ni percibimos.
Ver con nuestra alma no es tan dificil. Basta con cerrar los ojos y escuchar ese sonido que te acompañará cada día de tu vida, porque cuando ya no lo escuches, habrás muerto. Tu corazón.
Deja que tus sentidos te digan que es cada cosa. Que tus instintos, por un segundo, te dejen moverte a tu gusto. Que tu cerebro se ponga en "off" y sea tu corazón quién te guíe a su compás: tum, tum, tum. Llama en tí, prestale atención.
Eso es lo que aquellas luces de esperanza desean que tú seas capáz de hacer. Porqué cada día será maravilloso según como tú lo mires. Deja de ver la luz que se apagó y emocionate con la oscuridad que te rodea y que te permite escuchar, palpar, oler.
Permitete mirar lo que no eres capáz de ver, y no lo que te rodea, porque ahi no encontrarás nada mas que lo que tú quieres ver. Porqué "aún amanece gratis por aquí, si buscas otra oportunidad..."
una oportunidad de abrir tus ojos, de ver lo mucho que te pierdes por no darte el tiempo de sentir cada parte de tu cuerpo, de disfrutar pequeños placeres como el roce de tu pelo, el aire frío por tu piel, el roce suave del ala de un hada, invitandote a vivir... εїз
Todavía amanece gratis - Mägo de Oz
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